Hasta el año de 1993 en que inicie mi carrera de Bioquímica en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí no tenia idea de que trabajaría como docente; sin embargo siempre creí que lo que enseñaban en la educación media superior (estudie la especialidad de Tec. En Suelos y Fertilizantes) a la hora de laborar no era suficiente, lo comprobé durante las practicas profesionales porque me pedían que analizara diferentes tipos de suelos para conocer sus nutrientes y no daba una.
Con esta mentalidad llegue a la universidad, en donde nuevamente el proceso enseñanza-aprendizaje era el mismo: dictados, memorización, evaluación escrita y temor de comentar mis dudas y sugerencias. Casi para finalizar el tercer año llego una maestra que nos enseñaba a través de proyectos. Me identifique con su forma de enseñar de tal manera que al finalizar la carrera cuando nos pregunto a que nos dedicaríamos: le dije que a dar clases.
Luego solicite trabajo en el COBACH y tras todos los tramites de rigor empecé a trabajar en Tanquian en enero de 1999 (egrese de la HUASLP en diciembre de 1998).
Como mi residencia la tenia en Cd. Valles y dos niños pequeños, se me hizo muy difícil trasladarme diariamente. Por un familiar me entero que están solicitando un maestro en el CECYTE IV d e Ponciano Arraiga y lleve mi solicitud. Empecé de forma interina y al cabo de tres años me dan la base.
Aquí me doy cuenta que los jóvenes llegan con muchas carencias académicas y otros aparte por una beca que les otorga el gobierno si se inscriben al Nivel Medio Superior. Algunos para llegar al plantel tienen que levantarse desde las 4 de la mañana, sin desayunar.
Todo esto me lleva a reflexionar que vale la pena dedicar tiempo, esfuerzo y estrategias para que sean personas con un objetivo que les ayude a elevar su condición de vida, su forma de pensar y actuar.
Siendo honesta les diré que la mayoría de los que egresan emigran a Estados Unidos, pero cuando veo que unos tienen su taller de herrería, de compostura de aparatos domésticos, tienda de abarrotes y están progresando se siente una satisfacción muy grande al saber contribuí en su formación integral.
En esta población se da mucho que las muchachas se casen muy chicas, de las que egresan un 70% lo hace, cuando las veo que viven al día o trabajando en el campo siento impotencia y me pregunto que nos esta pasando equipo para lograr que todos nuestros egresados sean unos triunfadores.
Hasta pronto!
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Hola Maripaz, en el modulo anterior ya te había comentado de tu labor, y sigo pensando lo mismo, eres una persona muy comprometida y responsable, Saludos
ResponderEliminarMarisol